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El brujo: el pájaro rojo que Santa Cruz está intentando no perder

Cabe en la palma de la mano y en Santa Cruz quedan menos de cien. Qué le pasó al brujo y dónde verlo sin molestarlo.

Brujo macho, pequeño mosquero rojo de Galápagos, posado en una rama

Cabe en la palma de una mano y pesa menos que una carta. El macho tiene la cabeza y el pecho de un rojo tan intenso que parece encendido, y cuando cruza entre las ramas uno tarda un segundo en creer lo que vio. Los científicos lo llaman Pyrocephalus nanus, el pequeño mosquero bermellón. En las islas, desde siempre, le dicen el brujo.

En Santa Cruz quedan menos de cien. Según los conteos más recientes de la Fundación Charles Darwin, la población de la isla ronda entre 30 y 50 aves, casi todas en las tierras altas, cerca de Los Gemelos. Esta es su historia y, si lo quieres ver, cómo hacerlo sin molestarlo.

Un pájaro que solo existe aquí

El brujo es endémico de Galápagos: no vive en ningún otro lugar del mundo. Charles Darwin recogió ejemplares en 1835, durante su paso por las islas, y el ornitólogo John Gould lo describió pocos años después. Mide unos 13 centímetros. La hembra es más discreta, gris parda por encima y de un tono salmón pálido en el vientre.

Caza insectos al vuelo. Se posa en una rama baja con vista a un claro, espera, sale disparado, atrapa algo en el aire y vuelve casi al mismo sitio. Esa costumbre es importante para entender lo que le pasó, porque necesita espacios abiertos bajo los árboles para poder cazar.

Un estudio genético publicado en enero de 2026 por investigadores de la Fundación Charles Darwin encontró al menos ocho linajes distintos del brujo repartidos por las islas, separados entre sí desde hace muchísimo tiempo. Es posible que, con los años, algunos terminen reconocidos como especies o subespecies diferentes.

Lo que se perdió

Históricamente vivía en doce islas. Hoy se encuentra en diez. En San Cristóbal había una forma propia, el Pyrocephalus dubius, que no se ha vuelto a ver con certeza desde 1987 y se considera extinta. En Floreana también desapareció.

En Santa Cruz, donde vive la mayor parte de la gente del archipiélago, la caída fue fuerte. Donde antes era común verlo en las zonas húmedas de la isla, hoy la población es tan pequeña que cada nido cuenta.

Cuando una población es tan pequeña, cada temporada de nidos se vive una por una.

Por qué desapareció

No hay una sola causa. Hay varias que se suman:

  • Plantas invasoras. La mora y el saúco, traídos por el ser humano, cubren el suelo del bosque de Scalesia y cierran los claros donde el brujo caza.
  • Depredadores introducidos. Ratas y gatos que no existían en las islas atacan huevos y polluelos.
  • Una mosca parásita. La Philornis downsi, conocida como mosca vampiro aviar, pone sus huevos en los nidos. Sus larvas se alimentan de la sangre de los polluelos.

Cómo lo están recuperando

Desde 2014, la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos trabajan juntas para salvar a la población de Santa Cruz, y desde 2018 siguen de cerca cada temporada de cría. El trabajo es lento y muy manual: arrancan plantas invasoras hectárea por hectárea para devolverle al bosque su sotobosque abierto, restauran la Scalesia y colocan dispensadores con material tratado que los pájaros usan para construir sus nidos y que ayuda a frenar a la mosca parásita.

Está funcionando. En 2024 volaron 15 polluelos. En 2025 fueron 39, de diez parejas, la mejor temporada desde que empezó el seguimiento. Los investigadores también han visto parejas instalándose en zonas recién restauradas, cerca de Los Gemelos. Sigue siendo una población frágil, pero por primera vez en mucho tiempo va en la dirección correcta.

Dónde verlo

En Santa Cruz, el lugar más probable es Los Gemelos, dos grandes hundimientos volcánicos a ambos lados de la carretera que cruza la isla, a unos veinte minutos en auto desde Puerto Ayora. Hay un sendero corto por el bosque de Scalesia. Si vas temprano por la mañana, camina despacio y mira las ramas bajas que dan a zonas abiertas. Con paciencia, y algo de suerte, aparece un destello rojo.

En otras islas es más fácil. En las tierras altas de Isabela, por ejemplo, se ve con más frecuencia, y también vive en Fernandina y en algunas islas más pequeñas que se visitan en crucero.

Unas cuantas reglas sencillas ayudan mucho:

  • Quédate en los senderos. El sotobosque restaurado es justo donde anidan.
  • No uses grabaciones de su canto para atraerlo. Lo estresa y lo aleja de su nido.
  • Mantén la distancia y no te quedes mucho tiempo cerca de un nido.
  • Limpia tus zapatos y tu ropa de semillas y barro antes de ir de una zona o de una isla a otra.

Si quieres ayudar de forma directa, la Fundación Charles Darwin tiene un programa para apadrinar al brujo que financia este trabajo.

Después de Los Gemelos

Los Gemelos quedan de camino a otros lugares de las tierras altas: túneles de lava, reservas donde las tortugas gigantes caminan libres, fincas de café. Armamos una ruta sencilla para pasar medio día en las tierras altas de Santa Cruz. Y cuando bajes de la neblina, el café te espera en Puerto Ayora.

Datos de la Fundación Charles Darwin (2025 y 2026) y de Galapagos Conservation Trust.

Si estás en Puerto Ayora, el café de la finca te espera en la avenida Charles Darwin.

Cómo llegar