
El Capitán
Luis Jácome
Antes de que hubiera un cafetal, antes incluso de que alguien pensara en sembrar café en medio del Pacífico, hubo un viaje. Luis Jácome salió de las faldas del Cotopaxi con un grupo de gente de la sierra, rumbo a unas islas donde casi todo estaba por hacer.
Llevaba poco más que un cuchillo y una brújula. Iba detrás del ganado salvaje que vivía en las islas y detrás de algo más difícil de nombrar: la idea de empezar de cero en un lugar que no se parece a ningún otro. En la familia lo llamaron siempre El Capitán, y así se quedó.





